Ayer, cuando llegué a mi rancho estaba un chipi chipi chingaquedito, ósea, molesto como la chingada, y ya he dicho anteriormente que aunque sí me gusta mojarme chido cuando llueve, cuando nomás está chispeando hasta me emputa... total que para evitarme un rato molesto, preferí subirme a una de las combis que suben por la casa... para empezar, esos cabrones no se arrancan si no tienen por lo menos 8 pasajeros, entonces, en lo que llegaban, pues ahí estuve un rato, cuando al fin nos fuimos, el pinche escuincle ese, porque creo que no había dicho que el conductor de esa chingadera eras un puto escuincle de no más de 16 años... tomó la ruta más larga... total que ahí vamos... y en una de las subidas que hay en esa ruta la chingadera nomás no subía, total que a las veintemil lo logró y bueno, ps la gente comenzó a bajar... como ya dije, la ruta que tomó era la más larga, para mí, así que al final ahí estaba yo solo, sentado, esperando llegar, pero en el camino, este pinche escuincle "padroteando", subió a dos niñas como de su edad, debo mencionar que una de ellas estaba bastante "desarrolladita" (pero no soy pedófilo ehhh... EHHH) y ps ahí íbamos, yo leyendo y ellos echando el desmadre, lo cual me parece totalmente correcto y lógico, pero en una de esas, este cabrón chamaco dió una vuelta muy cerrada y como me tuve que agarrar para no ladearme, levanté la vista del libro al tiempo que veía cómo la portezuela del lado del copiloto se abría de madrazo y enseguida escuché un pinche gritote, seguido de otro grito, igual de fuerte, pero distinto, el primer grito sonaba a sorpresa, el segundo sonó a puritito miedo, el amarrón de la combi y al ver el cuerpo de la pinche escuincla rodando a un costado, sentí una descarga de adrenalina bien cabrona...
Los tres nos bajamos en putiza a ver qué pedo... la niña (era la más "desarrolladita") estaba tirada boca arriba, llorando, pálida como la chingada... bueno, más bien no, no estaba pálida como la chingada, estaba bien pinche pálida, lo digo porque el que sí estaba pálido como la chingada era el pinche escuincle conductor... la otra amiga la abrazó preguntando casi a gritos qué le pasaba, diciendole que le contestara, el morro-conductor-irresponsable solo decía, ¿estás bien? ¿estás bien? ¿estás bien?... yo buscaba y buscaba, indicios de sangre, un miembro en una posición que sugiriera alguna fractura o algo antes de espantarme y gritar histérico... pero nada... al final, la niña dejó de llorar y dijo que estaba bien, que solo le dolía... y la amiga preguntaba ¿dónde te duele? ¿te ayudo a parar?, y ella decía, no, esperate, es que me duele mucho... y la otra preguntaba ¿dónde? ¿la pierna? y la otra negaba con la cabeza... hasta que un foquito se le prendió a la amiga ilesa y le dijo ¿te duelen las nalgas? y la caída contestó que si entre una sonrisa y llanto... los tres nos cagamos de risa... La ayudamos a levantarse y se subió nuevamente, escuché que el conductor-irresponsable-niño-pendejo le decía a modo de broma... ponle el seguro, no te vayas a salir... otra carcajada... aunque creo que esa última solo fue mía...
No hay comentarios:
Publicar un comentario