miércoles, 29 de julio de 2009

Ay pinche tlaloc... mira nomás tu desmadre...

Y ayer se hizo un desmadre que qué bruto... cuando salí de la oficina estaban cayendo las primeras gotas de la lluvia que se avecinaba, fuimos a cargar gasolina, y saliendo de la gasolinera la lluvia apenas y dejaba ver el camino, y eso que los limpia parabrisas trabajaban al máximo. El aguacero se mantuvo hasta que llegamos al metro observatorio que es donde me deja la compañera que me lleva en ocasiones y ahí comenzó la diversión, porque bueno, yo no me subí en el tren que estaba por salir, sino que me aguanté al siguiente, así que me fui sentado y desde la estación siguiente, tacubaya, se hizo el desmadrote... tres personas salían y ocho querían entrar, solo cinco lo lograban... llegó un momento en que dos niñas (no tendrían más de 15 años) casi estaban sentadas en los otros ocupantes de los asientos que estaban junto a mi, pensé por un momento cederles mi lugar, pero no lo hice por tres razones principales... la primera es que ps no mames, yo casi nunca he cedido mi lugar, en segunda no me iba a parar a soportar los madrazos para que ellas fueran muy cómodas ¿verdad? y la tercera era porque traían como 3 muñecos de acción, adornados muy estupidamente, con collares, pulseras y algunas flores que quedaron casi desechas en el tumulto... no sé por qué razón, pero en dos ocasiones apenas estaba entrando el tren al tunel cuando se oía un tronido bien cabrón, acá con fogonazo y todo el pedo, pero afortunadamente el metro siguió su marcha... y así, hasta pantitlan... lo chido es que en mi rancho no llovió... ejele, pinche tlaloc, te la pelaste... juar juar...

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