miércoles, 15 de noviembre de 2006

Reencontré a Bartolomé...

Ayer, por la noche, en la búsqueda de un disco, encontré un libro que hacía un buen rato que no leía. Yo creo que fue en el momento justo, por que solo por leerlo me dieron ganas de escribir.
Hace ya bastante tiempo que no escribo, es más, ni siquiera lo he intentado, pero después de leer unas cuantas cosas (que citaré más adelante) recordé el tiempo en que escribía sin parar, ese tiempo que compartí con ella, esos momentos en que con solo una mirada suya, una sonrisa, un instante, todo me hacía escribir, ñoñadas, lo acepto, pero escribía.
Nada de ello quedó en mis manos, ya que los eliminaron de donde los tenía archivados, por eso fue bueno saber que en algún lugar todavía están, aunque no sé si aún son leídos. No digo que fuera algo digno de leerse, pero eran cosas que me hacían sentir bien. O cuando menos me hacían sentir.
Ahora ella está lejos, y aunque algún día pensé que no había otra cosa que me hiciera sentir el deseo de escribir, el libro que reencontré, que surgió de las cenizas del recuerdo y del fondo del compartimiento donde guardo mis libros, me hizo sentir esa necesidad.
Y cómo no querer escribir cuando se lee algo así:

Homenaje

Ella llamó para decir "te quiero" antes de ir y enclaustrarse
eran las once a.m. y el sol prendió su corazón rabioso
y lo untó en las paredes
"le das un beso" dijo en la despedida
Yo se lo dí
en la boca en los dientes en la lengua en la saliva y en el alma
y nos pusimos a recordar la noche en que bailaba
desnuda
bendiciendo la casa con la piel
untando su deseo en el aire nocturno
electrizada el alma...


Cantos para la joven concubina (Fragmento)

Amada Concubina:
¿me amarás en uno en tres
en nueve en veintisiete años?

No lo sé

Pero he amado tu cuerpo en primavera
y basta.
...
¿La joven concubina recuerda mis palabras, el tono de mi voz, el tacto de mis manos en sus redondas nalgas, el sabor de mis besos, mis más dulces miradas? ¿Se estremece, suspira, sonrie tiernamente, llora a veces?
Solo la luna sabe.
A huevo...

Ya tengo boletos para ir a ver a Morrisey...

lunes, 6 de noviembre de 2006

Ya valio madre...

Chale, y yo que hace poco pensaba que esto nomás pasaba en países como Irak o mamadas así. Pero ya nos cargó la chingada... después de esto... ¿qué chingados sigue?
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miércoles, 1 de noviembre de 2006

Tengo calambres en las tripas...

Ayer, mientras me bañaba, me dió un calambre dentro del estómago, sí, en las tripas, y se siente bien culero... por que, por ejemplo, si me da un calambre en el dedogordodelpie basta con pararme sobre una superficie plana y ya, asunto resuelto, o si enmedio de la batalla cuerpo a cuerpo, cara a cara, fluidos a fluidos, me da un calambre en la pierna, basta estirarla (chale, ahorita que pienso, he estirado la pata varias veces) pero bueno, ya soy tan chingón que no necesito interrumpir nada, solo basta con cambiar un poco la posición... pero el calambre en las tripas es muy culero, lo repito y lo subrayo, es bien culero, por que por más que me cambiaba de posición, esa chingadera seguía presionandome las tripas. Total, después de más de un gritito de dolor y un masaje en la parte afectada, cedió.
Hoy otra vez, en una situación distinta, el calambre amenazó, y entonces mi preocupación me llevó a consultar el infalible Google, y después de un intento fallido de buscar calambre de tripas, encontré al escribir calambre de intestino, que las causas pueden ser variadas, pero listaban como las principales las siguientes tres:
- La dieta
- El stress
- Cancer
Estoy seguro de que son las dos primeras...
Pinche intestino ojalá no se quiera ir con el puto médico que se llevó mi apéndice. Aunque lo soportaría si me garantizaran que voy a chutarme un viajezote igual al de la operación anterior, creo que en vez de anesteciarme, me dieron una buena dosis de LSD...